El trabajo de Jaime es un arte en si. Me recibió en su espacio que combina taller y sala de exposiciones. Él es una persona afable con quien fue muy agradable conversar e intercambiar ideas sobre cual seria la opción que, según él, “el cuadro elegiria”. Me habló sobre el significado de los marcos, como expresado en el breve ensayo “Meditación del marco”, de José Ortega y Gasset. Hoy identifiqué el comentario de Jaime en el texto del filósofo español: Alli se lee que “Viven los cuadros alojados en los marcos…”, “Es la obra de arte una isla imaginária que flota rodeada de realidad por todas partes…”, y que el marco “actúa de trampolín que lanza nuestra atención a la dimensión legendária de la isla estética”. El resultado final que eligió la obra, Jaime y José Pedro es ideal, pues “el cerezo” se alojó muy a gusto en el marco propuesto.